La Ciudad lanza un plan para refinanciar deudas familiares
Miles de familias porteñas que hoy enfrentan dificultades para cumplir con el pago de préstamos personales o tarjetas de crédito podrán acceder en las próximas semanas a un nuevo esquema de refinanciación impulsado por el Gobierno de la Ciudad. La iniciativa apunta a ofrecer una salida para quienes quedaron atrapados por el aumento del costo financiero y necesitan reorganizar sus deudas sin afrontar intereses elevados.
El programa, denominado Desendeudamiento Familiar y Personal, fue creado a partir de una ley aprobada por la Legislatura porteña y permitirá refinanciar obligaciones en mora con una tasa fija que no superará el 35% nominal anual, una de las más bajas disponibles para este tipo de operaciones. El beneficio estará disponible a través del Banco Ciudad y de las entidades financieras que decidan adherirse al régimen.
La propuesta busca brindar un respiro económico a hogares cuyos ingresos ya no alcanzan para afrontar las cuotas de créditos o los saldos de tarjetas de crédito. A diferencia de una refinanciación tradicional, el plan establece condiciones especiales para facilitar la cancelación de las deudas, con un plazo mínimo de devolución de 24 meses, lo que permitirá reducir el peso de cada cuota sobre el presupuesto familiar.
La inscripción para acceder al programa se abrirá el 3 de agosto y permanecerá habilitada durante 60 días. Durante ese período, los vecinos que cumplan con los requisitos podrán solicitar la refinanciación de sus compromisos financieros.
La asistencia está destinada a personas que mantengan deudas con entidades financieras y registren atrasos de entre 60 y 180 días, clasificación que el Banco Central identifica como situación 2 o 3. Además, deberán acreditar que los ingresos del grupo familiar no superan los diez salarios mínimos y que el pago de las deudas representa más del 30% de los ingresos mensuales del hogar.
Otro de los requisitos será acreditar una residencia mínima de dos años en la Ciudad de Buenos Aires. En cambio, quedarán fuera del programa quienes posean más de un inmueble, vehículos con menos de cinco años de antigüedad —excepto aquellos utilizados como herramienta de trabajo—, embarcaciones, aeronaves, bienes suntuarios registrados o activos financieros cuyo valor supere el monto reclamado por la deuda. Tampoco podrán acceder quienes hayan comprado moneda extranjera durante el período en el que se originaron las obligaciones impagas.
La normativa incorpora además un capítulo específico para pequeños emprendedores y trabajadores no registrados que mantienen atrasos con el Banco Ciudad. En esos casos, la refinanciación será canalizada mediante Ciudad Microempresas S.A.U., con condiciones similares a las previstas para las familias.
Como parte del esquema de incentivos, la Ciudad reducirá en un 50% el impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a los intereses de estas refinanciaciones para las entidades financieras que se sumen al programa. El objetivo es ampliar la cantidad de bancos participantes y generar una oferta más amplia para quienes buscan regularizar su situación.
Las entidades interesadas en adherir tendrán tiempo hasta el 31 de julio para incorporarse al régimen. Incluso podrán ofrecer condiciones más beneficiosas que las fijadas por la ley, con plazos más extensos o tasas inferiores, ampliando así las alternativas para los vecinos alcanzados por la medida.
Con este programa, el Gobierno porteño busca dar respuesta a un escenario de creciente endeudamiento de los hogares, promoviendo mecanismos que permitan recuperar el acceso al crédito y evitar que las deudas continúen agravándose por la acumulación de intereses.
